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domingo, 1 de junio de 2014

EL CRACK DE LA BOLSA DE NEW YORK Y TODAS SUS CONSECUENCIAS.

EL CRACK DE LA BOLSA DE NEW YORK.

El crack de 1929 y la gran depresión

El crecimiento económico de los años veinte se frenó bruscamente en 1929. En octubre de ese año se produjo la quiebre de la bolsa de Nueva York, que provocó el hundimiento de las inversiones y de la actividad económica de los Estados Unidos. La supremacía económica de este país hizo que la crisis pronto adquiriera la dimensión de una crisis económica mundial, que se prolongo durante gran parte de la década de 1930.


 La causas del crack bursátil

El hundimiento de la bolsa de Nueva York, el famoso crack del 29, fue el detonante de la crisis económica. Pero las causas fueron más profundas y hay que buscarlas en los desequilibrios económicos de los años veinte:

- La crisis de los sectores industriales tradicionales como el textil, el carbón, la siderurgia y la construcción naval se fue agudizando en los años anteriores al crack. Lo mismo pasó con la agricultura que sufría una crisis permanente desde 1921.

- Incluso los sectores industriales más favorecidos por la expansión -automóvil, electrodomésticos - experimentaron ya en 1927 las consecuencias de la disminución del poder de compra de los salarios y la caída de las rentas. La situación se agravó porque la compra de estos bienes de consumo era a menudo realizada a crédito, por lo que dependía de los ingresos futuros.

- También entró en crisis el sector de la construcción, debido a la situación del mercado. Esta crisis se inició hacia 1925 en la construcción de viviendas particulares, y en 1928 en la de edificios comerciales.

Ahora bien, a pesar de estos signos amenazadores, entre 1927 y la primavera de 1929 el valor de las acciones de la bolsa de Nueva York siguió subiendo, y ello atrajo a nuevos inversores. Pero la situación de a bolsa era en realidad muy frágil  a causa  del desequilibrio entre el estancamiento de la economía real y el desmesurado crecimiento de las acciones, que dio lugar a una colosal burbuja especulativa. No se correspondía el valor de los títulos de los beneficios reales de las empresas. Otro motivo era que muchas personas pedían créditos para comprar acciones. Estos dos factores crearon una situación muy peligrosa, porque según el estado real de las empresas, el valor de los títulos en bolsa debería ser muy inferior a que tenían.

Las acciones comenzaron a bajar en la primavera de 1929, a causa de la contracción de a producción y del empleo. Además, los bancos comenzaron a conceder menos prestamos a los agentes de bolsa.


El jueves negro y el hundimiento de la bolsa

Un primer descenso brusco de las cotizaciones , causando por la retirada de los i
nversores, sembró el pánico entre aquellos que habían comprado las acciones a crédito, que intentaron deshacerse de ellas cuanto antes para evitar perder más dinero y  poder pagar sus deudas. Repentinamente, el 24 de Octubre, conocido como el jueves negro 13 millones de acciones se ofrecieron a la venta con una demanda casi nula.
El pánico se extendió y el 29 del mismo mes se pusieron a la venta otros 16 millones y medio de acciones. El mercado se colapsó y el hundimiento de los valores bursátiles continuó hasta 1933.






La gran depresión

El hundimiento de la bolsa provocó una reacción en cadena que colapsó la economía estadounidense y dio lugar a una larga crisis conocida como la gran depresión. Las características de esta crisis fueron las siguientes:

El hundimiento bursátil provocó a destrucción del ahorro ( millones de grandes y pequeños inversionistas se arruinaron) y la drástica reducción del crédito, del consumo y de la inversión. Sus consecuencias se traspasaron de inmediato de la bolsa a la economía real.

Los bancos se hundieron porque las personas retiraban sus ahorros y porque muchos préstamos quedaron sin devolver. Alrededor de 9.000 bancos quebraron y se esfumaron los ahorros de millones de ciudadanos.

El cese de la demanda y de las inversiones tuvo por consecuencia la crisis industrial y unas enormes tasas de paro. La caída brusca del consumo privado aceleró el descenso de los precios y de los beneficios y aumentaron los stocks. En 1929 la producción industrial de Estados Unidos se redujo en un 50% y la quiebra afectó a cerca de 23.000 empresas. El número de parados alcanzó en 1932 los 12 millones de personas ( un 25% de la población activa)

El país más rico del mundo no disponía de un sistema de ayuda a los parados, que cayeron en la miseria. Millones de sus ciudadanos quedaron sin hogar y sufrieron dificultades para subsistir, desnutrición, vagabundeo y hacinamiento en chabolas.

La crisis agraria se acentuó por e hundimiento de los precios y de la capacidad adquisitiva de los campesinos ( que descendió un 70%). La miseria en el mundo rural ( los agricultores representaban el 25% de la población) fue aún mayor que en las ciudades. Se multiplicaron las expropiaciones de granjas por las deudas contraída, y millón y medio de personas tuvieron que abandonar forzosamente sus hogares en busca de trabajo en otros lugares.

Los mecanismos de extensión de las crisis.

Estados Unidos era la primera potencia económica y el motor financiero del mundo, por lo que la crisis no tardó en extenderse por otros países con las mismas o más graves consecuencias. 

La crisis se expandió por el resto del mundo a través de dos canales: el comercio y las finanzas internacionales.

El comercio internacional
Entre 1929 y 1932 el comercio  mundial se redujo en unos dos tercios de su valor. La disminución de la demanda de importaciones por parte de los Estados Unidos y la aprobación de la ley arancelaria Smoot-Hawley en 1930, que elevaba las tarifas aduaneras de ese país en un 50% , produjo en muchos países a caída de sus exportaciones.

Esta agresiva política proteccionista fue pronto imitada fue pronto imitada por otros países, incluido el Reino Unido, paradigma del libre comercio, que elevaron sus aranceles e impusieron cupos a las importaciones. El proteccionismo económico tuvo unos efectos nefastos para el comercio mundial. A estas políticas se debió el colapso de los intercambios y su estancamiento durante el resto del decenio de 1930, lo que agravo aún mas la crisis y alargó la depresión.


Las finanzas internacionales

El segundo canal de exportación de la crisis fue la magnitud de la repatriación de capitales, que desató una crisis económica y financiera internacional. Tras e crack de la bolsa de Nueva York, Estados Unidos dejó de exportar capital ( préstamos e inversiones) a otras zonas del mundo y exigió la devolución de los capitales invertido con anterioridad. Las masivas repatriaciones de capital a lo largo de los años siguientes tuvieron unos efectos catastróficos mas endeudadas.

Efectos sobre el resto del mundo

La extensión de la crisis afectó a todo el planeta, aunque hubo dos grupos de países que sufrieron mas: aquellos cuya económica dependía de la venta de materias primas a las potencias industriales, y los países de Europa que dependían de los créditos e inversiones de Estados Unidos.

 
Los países exportadores de materias primas.

Los primeros en sufrir los efectos más dramáticos y devastadores de la crisis fueron los países exportadores de bienes agrícolas y de recursos minerales. Los precios de los productos primarios cayeron un 55%  en 1933 a causa de la reducción de la demanda por parte de as zonas industrializadas. Dentro de este grupo, los países más afectados por a recesión fueron todos los de la Europa oriental, la mayoría de latino-américa, China y los países del sudeste asiático.

Al daño provocado por el desplome de las exportaciones se añadió la reducción de los prestamos y de las inversiones exteriores, y el efecto combinado de ambas fue el crecimiento de la deuda y la ruina de la economía de muchos países, que tuvieron que buscar otra alternativas a la aportación de materias primas.

Los efectos sobre las economías europeas industrializadas.
En Europa los países más afectados por a repartición de préstamos e inversiones fueron aquellos que en mayor grado se nutrían de los créditos e inversiones de Estados Unidos, es decir, los países de Europa occidental.

Alemania y Austria. Estos dos países fueron los que sufrieron de forma más brutal las consecuencias de la crisis. La situación de la economía alemana se vio muy comprometida, dado que el auge de sus empresas durante los últimos años de la década de 1920 estuvo estimulado por las inversiones británicas y estadounidenses y dependía de los créditos para hacer frente a los pagos de las reparaciones de guerra. La economía alemana dios sus primera muestras de deterioro ya en 1928, cuando fue descendiendo el flujo de préstamos.

Una particularidad de Austria, y sobre todo de Alemania, fue que su sistema bancario estaba fuertemente endeudado con el exterior.
Cuando en Mayo de 1931 el gigante bancario austriaco, e Creditanstalt, quebró se desató el pánico y el público corrió a retirar sus depósitos.
Le ayuda y la cooperación internacional hubieran resultados vitales para evitar el colapso bancario y la crisis de la deuda exterior. Pero los gobiernos de las grandes potencias se negaron. El sistema bancario alemán se contagio de la crisis austriaca. Los principales bancos alemanes cerraron los depósitos en moneda extranjera y suspendieron el pago de la deuda, incluidas las reparaciones.
El colapso del sistema bancario trajo aparejada la quiebra de numerosas empresas, carentes de financiación y , además los potenciales clientes quedaron sin capacidad de compra al haber perdido sus ahorros.

Reino Unido. Al principio la crisis pareció menos violenta, aunque acusó también la retirada de capitales. Pero fue la quiebra del Credistanstat, donde había invertidos numerosos capitales británicos, o que afectó a sus instituciones de crédito . Incapaz de sostener esta situación, el gobierno británico optó por una solución de gran trascendencia, abandonar el patrón oro en 1931, arrastrando a otras treinta monedas.

Francia . En Francia la crisis fue menos profunda y mas tardía. Sus reservas de oro eran aún importantes, y su dependencia financiera, mucho menor. Pero el abandono del patrón oro por parte del Reino Unido y la devaluación de la libra, redujeron la competitividad de los precios franceses.

En definitiva, las quiebras bancarias producidas por la crisis financiera internacional arrastraron tras de si a todo el sistema monetario, con lo que las inversiones y los intercambios se hundieron. Por esta razón, podemos afirmar que , en mayor o menor medida , todas las economías del mundo se vieron afectadas, especialmente de los países industrializados, que estaban mas implicados en el comercio mundial.






sábado, 10 de mayo de 2014

El crack de la bolsa de New York

El Crac del 29 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que el crac no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.
El colapso continuó durante un mes. Los economistas e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crac en los eventos económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crac coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar a apartarse del patrón oro.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente."[1] La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000 trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.[2]
En los días previos al Jueves Negro, el mercado estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.
Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.[3]
Después del crac, el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente, alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800,[4] no retornó a niveles previos a 1929 sino hasta 1954,[5]
Cualquiera que compró acciones a mediados de 1929 y las mantuvo vio la mayor parte de su vida adulta pasar antes de poder recuperarse.

Crack de la Bolsa de Nueva York

    El Crac del 29 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que el crac no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.
El colapso continuó durante un mes. Los economistas e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crac en los eventos económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crac coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar a apartarse del patrón oro.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente. La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000 trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.
En los días previos al Jueves Negro, el mercado estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.
Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.

Después del crac, el Promedio Industrial dow Jones (DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente, alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800, no retornó a niveles previos a 1929 sino hasta 1954.




El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

Fuente original: http://www.escuelapedia.com/crack-de-la-bolsa-de-nueva-york/ | Escuelapedia - Recursos educativos
El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

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El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

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El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

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El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

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El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

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El 24 de octubre de 1929, evento conocido como Jueves Negro, las acciones de la Bolsa de Nueva York comenzaron a caer lentamente. Una tendencia persistente causada por la decisión de los especuladores de vender sus acciones para recuperar el dinero invertido con gran provecho. El crecimiento de las ventas disminuyó el valor de las acciones. Incapaz de contener la caída de la Bolsa de Valores, los accionistas comenzaron a vender para perder lo mínimo. En algunos meses, las principales acciones de la Bolsa de Valores perdieron el 90% de su valor y millones de inversores terminaron en la quiebra.

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lunes, 5 de mayo de 2014

Crack de la Bolsa de Nueva York

El Crac del 29 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que el crac no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.
El colapso continuó durante un mes. Los economistas e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crac en los eventos económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crac coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar a apartarse del patrón oro.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente." La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000 trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.
En los días previos al Jueves Negro, el mercado estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.
Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.
Después del crac, el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente, alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800, no retornó a niveles previos a 1929 sino hasta 1954,
Cualquiera que compró acciones a mediados de 1929 y las mantuvo vio la mayor parte de su vida adulta pasar antes de poder recuperarse.

viernes, 2 de mayo de 2014

El crack de la Bolsa de Nueva York


El CRACK DE LA BOLSA. 

El crack del 29, fue una la mayor crisis jamás conocida que estalló el 24 de octubre de 1929. En esta fecha la bolsa de valores de Wall Street sufrió una caída en sus precios. Esto provocó la ruina de muchos inversores, tanto grandes hombre de negocios como pequeños accionistas, el cierre de empresas y bancos. Esto conllevó al paro a millones de ciudadanos. Pero el problema no solo quedó en Nueva York, esto se trasladó a casi todos los países del mundo como un efecto dominó. Afectó tanto a países desarrollados como a los que estaban en vías de desarrollo. Europa se estaba recuperando de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, entonces su situación empeoro. Lo que comenzó como un simple descenso de las cotizaciones en la bolsa de Nueva York, en el otoño de 1929, se convirtió, en poco tiempo, en la mayor crisis de la historia del capitalismo


LA EXPANSIÓN DE LA CRISIS. 

Como EEUU era la primera potencia mundial (a nivel político y económico) y como la economía europea estaba ligada a la de EEUU, la crisis se difunde a través de diferentes mecanismos de fusión: los productos americanos descienden de precio, las empresas de otros países no pueden competir con ella, retrocede la demanda de EEUU sobre productos de otros países, los bancos de EEUU retiraron capitales y cierran la concesión de préstamos. En los países más afectados como Alemania y Austria EEUU retira los préstamos que se habían concedido con el Plan Dawes. En Alemania el déficit se disparó, el paro llego a afear al 40% de la población. Se cerró la bolsa. En Inglaterra se hunden las explotaciones, desciende la producción industrial. La libra de devalúa. En Francia bajan sus exportaciones, se ven sin las reparaciones de guerra que Alemania debía pagarle. En otros países se vieron también afectados porque vendían materias primas a EEUU o países europeos como Brasil, Chile, Australia… 

EFECTOS DE LA CRISIS. LA GRAN DEPRESIÓN.



La sobreproducción, la falta de dinero y la caída del consumo hicieron que en pocos meses la crisis de la Bolsa acabó afectando a todos los sectores de la economía. El sistema bancario fue uno de los primeros afectados debido a que, por un lado, el hundimiento bursátil hizo que los deudores no pudieran resolver sus préstamos, y por otro los bancos habían aceptado acciones de la Bolsa como garantía de los prestamos. El miedo a la quiebra de los bancos asustó a la población, que acudió masivamente a retirar sus cuentas pero las entidades no pudieron reponer los depósitos bancarios por falta de recursos. Todo ello desató la crisis bancaria: más de 4000 bancos quebraron y desaparecieron, millones de familias se arruinaron y miles de estadounidenses perdieron todo. Los bancos redujeron la concesión de créditos para la industria y el consumo, esto agravó aún más la coyuntura. El pesimismo y la falta de confianza comportaron una reducción de las inversiones industriales, se dudaba de que los productos a fabricar pudieran tener comprador. La ruina de los inversores bursátiles y la disminución del crédito provocaron el descenso del consumo que agravó la sobreproducción. Los stocks aumentaron de manera considerable y los precios disminuyeron. 

El subconsumo y la caída de las inversiones indujeron la crisis industrial, habían desaparecido más de 100.000 empresas y la producción industrial se había reducido en un 40%. La caída de la actividad industrial supuso un gran aumento del desempleo, afectaba a 12 millones de trabajadores. La depresión tuvo unas graves consecuencias sociales y la pobreza se extendió, muchos obreros y campesinos se vieron en el paro con unas miserables condiciones de vida, sin hogar y dependiendo de las ayudas del Estado o de la caridad. Buena parte de la clase media perdió sus ahorros y negocios y tuvo que proletarizarse. El desempleo agravó aún más la contracción de la demanda: millones de parados dejaron de consumir y los que conservaban el empleo temían perderlo, por lo que redujeron también su consumo para ahorrar. Al disminuir la demanda, descendió la producción industrial y agraria. La crisis nutria a la crisis.


INFORMACIÓN SACADA DE:

jueves, 24 de abril de 2014

El crack de la Bolsa de Nueva York.

El crack de la Bolsa de Nueva York (Octubre de 1929) fue el origen de una recesión económica sin precedentes, la mayor que haya sufrido el sistema capitalista a lo largo de su historia. Además de su trascendencia estrictamente económica acarreó importantes repercusiones sociales, políticas, morales e ideológicas que pusieron en entredicho el modelo liberal hasta entonces vigente. 
El 24 de octubre de 1929 ha recibido el nombre de "Jueves negro". Las razones de tal apelativo residen en que ese día la Bolsa de Nueva York, el mayor mercado de valores del mundo, se hundió y arrastró consigo a la ruina a miles de inversores desatando una crisis que condujo a la depresión de los años 30.
Durante los meses precedentes se percibieron inquietantes signos de estancamiento en el mercado de valores. Una semana antes del crac se ejecutaron ventas de acciones superiores a lo normal.
El 21 de octubre esas ventas se incrementaron, pero fueron contrarrestadas por las compras que realizaron las grandes entidades bancarias (Banca Morgan).
Ese 24 de octubre se pusieron a la venta 13 millones acciones sin que en contrapartida las compras fuesen significativas. El martes 29 fueron 33 millones las que se enajenaron. La oferta masiva de títulos devaluó su cotización e impulsó a los inversores a desprenderse de sus activos.
El camino hacia el crac comenzó cuando ciertos inversores, inquietos por los indicios de debilidad del mercado, decidieron vender. Especialmente sensibles a estos signos fueron los pequeños especuladores, muchos de los cuales no estaban en condiciones de hacer frente a una bajada que les impidiese la devolución de los créditos contraídos, precisamente para la adquisición de acciones.
El temor y la preocupación precedieron al pánico y a mediodía de dicho jueves la policía se vio obligada a desalojar la Bolsa ante los tumultos que se produjeron en sus inmediaciones. Se rumoreaba que varios acaudalados millonarios, arruinados, se habían suicidado.
El 29 de octubre el descenso continuó imparable a pesar del esfuerzo de los bancos por evitar el desplome de las cotizaciones mediante la adquisición de valores.El intento fracasó y la Bolsa se hundió arrastrando consigo a todos los inversores entre los que hubo que contar importantes corporaciones financieras y bancarias.
Más de un millón de familias quedó en la más absoluta ruina pues habían invertido sus ahorros, contraído créditos e hipotecado sus casas con la finalidad de adquirir unas acciones que inopinadamente habían perdido la mayor parte de su valor.
El paso siguiente en el proceso fue la actuación de los bancos, que temerosos de la retirada de ahorros por parte de sus clientes, vendieron sus propias acciones con el fin de obtener liquidez, acentuado de ese modo la caída del mercado.
Arruinados los inversores en bolsa, los ahorradores retiraron sus depósitos bancarios y con ello anularon la capacidad crediticia de éstos. Muchas entidades no pudieron afrontar la masiva retirada de capitales y quebraron.
Las empresas fueron privadas de ese modo de una fuente esencial de financiación y se vieron empujadas a reestructurar la producción y sus plantillas laborales. Unas 32.000 firmas desaparecieron entre 1929 y 1932.
La interrupción de los créditos al consumo constriñó la demanda y la actividad productiva industrial. La combinación de restricción de créditos, quiebras bancarias y cierre de empresas originó un paro sin precedentes (más de 15 millones de desempleados) y una importante reducción de los salarios.