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domingo, 15 de diciembre de 2013

Ludismo

El "Ludismo" o Luddismo fue un movimiento obrero que nació y adquirió un importante auge en Gran Bretaña a principios de la primera Revolución Industrial (1811), y que nació como respuesta violenta a las crecientes tasas del paro que supuso la implantación de las máquinas capaces de hacer el trabajo de varias personas a la vez.
Las malas condiciones laborales, los bajos salarios y las enfermedades profesionales llevaron a los trabajadores a un tipo de revuelta espontánea y desorganizada. Su acción se dirigía con frecuencia contra los instrumentos de producción, a los que consideraban responsables del paro y de los bajos salarios, o contra los empresarios y el Estado que los protegía.
Estas primeras formas de resistencia obrera reciben el nombre de Ludismo y su principal manifestación consistió en la destrucción o incendios de máquinas y establecimientos fabriles.

El maquinismo supuso muy pronto el deterioro de las condiciones de trabajo de los obreros y, al principio, dejó a muchos sin trabajo. De las 800.000 personas que el año 1800 trabajaban en los telares manuales de Inglaterra, en 1834 sólo quedaban 200.000. Por ello, en las primeras décadas del siglo se produjeron muchos levantamientos de obreros y campesinos que protestaban contra la introducción de las máquinas y la generalización del sistema fabril.
La lucha contra la máquina llegó a ser una manera de defender el puesto de trabajo y también de intimidar a los empresarios en un momento de conflicto laboral. (Gran Bretaña conoció cuatro grandes oleadas ludistas entre 1811 y 1816 y posteriormente el movimiento se extendió por toda Europa (en España son conocidos los hechos de Alcoy, en 1820, y el incendio de la fábrica Bonaplata de Barcelona, en 1835).
El movimiento ludista tuvo, sin embargo, una vida relativamente corta. Pronto los dirigentes obreros comprendieron que sus enemigos no eran las máquinas, sino los empresarios.
(http://www.portalplanetasedna.com.ar/miselaneas8.htm)

viernes, 13 de diciembre de 2013

Ludismo.



La aplicación de los nuevos inventos de las máquinas en la industria textil provocó un claro empeoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores en la Revolución Industrial: bajada de salarios y aumento del paro. Una máquina podía hacer más trabajo que el que hacían los trabajadores. Así pues, no parece extraño que los trabajadores expresaran su descontento destruyendo la maquinaria, en una primera fase del movimiento obrero. Se pretendía presionar a los patronos para evitar despidos, mejorar las condiciones laborales y buscar aumentos de salario. Eric Hobsbawm denominó a esta etapa la de la “negociación colectiva a través del motín”. Estas acciones tenían algún grado de organización, aunque muy rudimentario.

 Los trabajadores enviaban comunicados amenazadores a los empresarios antes de una acción violenta contra las máquinas. Siguiendo una vieja tradición, eran firmados con el nombre de Ned Ludd, un legendario calcetero que, supuestamente, fue el primero en romper el bastidor de un telar. Ese es el origen del nombre de este movimiento- ludismo- y que se refiere, por tanto, a las acciones organizadas por los trabajadores ingleses en los últimos decenios del siglo XVIII y primeros años del siglo XIX, contra las máquinas. Acciones parecidas se produjeron en el resto de Europa.

La primera medida contra la destrucción de máquinas y fábricas se dio en 1769 con una ley aprobada por el parlamento inglés. Estos delitos serían castigados con la pena capital. Los trabajadores elevaron protestas al parlamento para que se prohibiese el empleo de las máquinas. Al no conseguir ninguna respuesta positiva a sus demandas, se reanudaron las destrucciones en los primeros decenios del siglo XIX. Como el movimiento alcanzó una enorme dimensión, el gobierno inglés respondió con el empleo del terror. En 1812 se generó, al respecto, un intenso debate parlamentario. Lord Byron pronunció un discurso contra el proyecto de ley, pero de nada sirvió. La ley castigaría con la pena de muerte, como antes, las destrucciones.

En España también se dieron manifestaciones del fenómeno del ludismo. El primer caso registrado aparece en Alcoy en el año 1821. Un grupo de trabajadores quemaron telares y máquinas de hilar. Dos años después, en Camprodón, unos obreros inutilizaron máquinas de cardar e hilar. También, están documentados hechos en Segovia, Guadalajara, Sallent, Ávila y Tarrasa.
El ejemplo más famoso ocurrió en 1835 en la fábrica de los Bonaplata, “El Vapor”, en Barcelona, aunque las motivaciones de este hecho no están del todo claras, ya que pudo haber provocación y existía un conflicto entre los patronos. En el año 1854 se produjo un boicot por parte de los obreros de las fábricas de hilados por el uso de las selfactinas, también en la capital catalana. Ocurrió entre el 14 y 16 de julio y tuvo una enorme repercusión.

En España se promulgó una Orden el 24 de junio de 1824 en la que se decía que los que realizaran estos actos podían ser procesados y castigados como “tumultuarios”.
El término de ludismo ha terminado por usarse de forma genérica para cualquier movimiento contrario a la introducción de maquinaria, y, en algunos sectores, ha adquirido un sentido peyorativo en relación con la supuesta resistencia de los obreros a las innovaciones tecnológicas. 



Ludismo.


      El ludismo fue un movimiento social que se caracterizó por la oposición a la introducción de maquinaria moderna en el proceso productivo. Se desarrolló durante las primeras etapas del proceso de industrialización y dió lugar a violentas acciones de destrucción de máquinas. Su origen se remonta a la acción de "Ned Ludd", su mítico líder, un tejedor que en 1779 fue supuestamente pionero en este tipo de prácticas tras destruir el telar mecánico que manipulaba. Se desarrolló entre 1800 y 1830, fundamentalmente enInglaterra y su intervención estuvo jalonada por una oleada de amenazas, tumultos y desórdenes que amedrentó a los patronos y provocó la intervención del gobierno.
La causa principal que desencadenó los disturbios fue la precaria situación laboral y social creada tras la introducción de moderna maquinaria en la producción de textiles, arrastrando a la ruina a los telares tradicionales, impotentes a la hora de competir con las fábricas de reciente creación. Los viejos artesanos perdieron sus negocios y cayeron en el desempleo.
La agitación que afectó inicialmente a la industria textil se extendió también al campo, donde el supuesto cabecilla "Capitan Swing" y sus seguidores dirigieron su ira contra las trilladoras incorporadas a las labores agrícolas.
Las acciones contra las máquinas constituyeron el precedente de otras venideras, esta vez mejor organizadas, dirigidas, no contra las máquinas, sino contra sus propietarios. El ludismo reunía algunos rasgos característicos de los  del Antiguo Régimen, frecuentes en períodos de crisis de subsistencias. Coincidió con ellos en la espontaneidad y en la ausencia de una ideología política definida que los vertebrase. Pero al tiempo, presentaba modernas peculiaridades propias de los movimientos obreros de la segunda mitad del siglo XIX. Texto. Episodio de rotura de máquinas, recogido en el Annual Register, 26 de abril de 1812
motines
El movimiento alcanzó su cénit coincidiendo con los altercados que se desarrollaron en Inglaterra durante los años 1811 y 1812, reprimidos con suma dureza por el gobierno, a raíz de los cuales fueron detenidos y juzgados numerosos revoltosos, de los que unos treinta fueron condenados a la horca.

LUDISMO

EL MOVIMIENTO "LUDITA".

    El maquinismo (la introducción de la máquina en las fábricas) supuso muy pronto el deterioro de las condiciones de trabajo de los obreros y el despido de muchos de ellos. Este fue el motivo principal de la aparición del Ludismo.
    ¿Qué es el Ludismo? Por ludismo se entiende la primera etapa del movimiento obrero, dirigido contra la introducción de innovaciones tecnológicas, de máquinas. Se caracteriza por el uso de la violencia. Nace en Inglaterra, en pleno proceso industrializador, y la protesta se centra en la destrucción de las propiedades de los empresarios, especialmente, de las máquinas y herramientas, porque se consideraba que eran las responsables de la pérdida de puestos de trabajo. De ese modo, se pretendía presionar a los patronos para evitar despidos, mejorar las condiciones laborales y buscar aumentos de salario. El gran historiador Eric Hobsbawn ha denominado a esta etapa la de la "negociación colectiva a través del motín".

    El ludismo alude, en lo terminológico, al nombre del tejedor Ned Ludd, de existencia insegura que, al parecer, en 1799 destruyó unos telares. Lo que sí es cierto es que surgió un movimiento de tejedores de algodón y de seda en varios condados que, entre 1811 y 1817, se dedicaron a destruir máquinas. Otras revueltas se dirigieron hacia los propios patronos. El gobierno reprimió con dureza estos movimientos, hasta con penas capitales.
     El término de ludismo ha terminado por usarse de forma genérica contra cualquier movimiento contrario a la introducción de maquinaria, y, en algunos sectores, ha adquirido un sentido peyorativo al considerar la resistencia de los obreros a las innovaciones tecnológicas.
     El Ludismo surgió en Inglaterra, pero pronto tenemos testimonios en otros países europeos, en EEUU, etc.
    En España, el primer caso de destrucción de maquinaria se da en Alcoy, 1821, donde queman telares y máquinas de hilar. En 1823, en Camprodón destruyen máquinas decardar e hilar; o en la Tabacalera (máquinas de liar). En 1835 incendiaron la primera fábrica accionada a vapor, llamada “El Vapor”, de la familia Bonaplata, en Barcelona... y en 1854 se boicoteó en Barcelona las selfactinas, nuevas máquinas automáticas de hilar. Las acciones fueron reprimidas por el ejército.
TEXTOS HISTÓRICOS SOBRE EL LUDISMO

a) "En la tarde del viernes, alrededor de las cuatro, un numerosos grupo de revoltosos atacó la fabrica de tejidos pertenecientes a los señores Wroe y Duncroft, en West Houghton (...) y encontrándola desprotegida, pronto se apoderaron de ella. Inmediatamente la incendiaron y todo el edificio con su valiosa maquinaria, tejidos etc., fue completamente destruido. Los daños ocasionados son inmensos, habiendo costado la fábrica sola 6000 libras. La razón aducida para justificar este acto horrible es como en Middleton, el "tejido a vapor". A causa de este espantoso suceso, dos respetables familias han sufrido un daño grave e irreparable y gran número de pobres han quedado sin empleo. Los revoltosos parecen dirigir su veganza contra toda clase de adelantos en las maquinarias. ¡Cuán errados están! ¿Qué habría sido de este país sin tales adelantos?"
Annual Register, 26 de abril de 1812

b) "El 2 de marzo, más de 1200 hombres se dirigieron a las fábricas situadas fuera de la ciudad de Alcoy y destruyeron sus máquinas (que no eran de vapor). El 9 de marzo, el diputado alcoyano, Sr. Gisbert, explicaba en las Cortes las causas del motín ludita:
"Como la invención de las máquinas excusa gran multitud de brazos, nada tiene de extraño que, viniendo a ser cesantes los que antes se ocupaban del trabajo, acosados del hambre y de la necesidad, se precipiten en estos excesos""
Diario de sesiones de las Cortes  españolas, 9 de marzo  de 1821

jueves, 12 de diciembre de 2013

Ludismo.

Ludismo.

El ludismo (Luddism, en inglés) fue un movimiento obrero en el año 1812 hasta 1820 que adquirió auge en Inglaterra a partir del odio hacia las máquinas. Sus seguidores se llamaban ludistas o luditas (Luddites en inglés), nombre que tomaron de Ned Ludd - más tarde convertido en un líder ficticio que crearon los obreros para que las fuerzas del orden (ejército) nunca pudieran descabezar la rebelión-. El ludismo representaba las protestas de los obreros contra las industrias por los despidos y los bajos salarios ocasionados por la introducción de las máquinas. Estas revueltas eran desorganizadas y los obreros atentaban contra las máquinas destruyéndolas.
Historia.

La disolución violenta, por parte del ejército, de una manifestación de trabajadores en Nottingham que pedían trabajo y un salario más justo, tuvo como respuesta el incendio nocturno de sesenta máquinas de tejer medias. Estas acciones destructivas, que se extendieron por las zonas de intensa industrialización de Lancashire y Yorkshire en 1812, tomaron el nombre de un imaginario Capitán Ludd (probablemente en recuerdo de Ned Ludd), que firmaba las cartas intimidatorias dirigidas a los propietarios de las máquinas. En ellas se exigía la pronta retirada de las máquinas para una fecha en concreto, o en caso contrario, enviaría hombres a destruirlas, quienes en caso de encontrar resistencia, tendrían incluso su autorización para asesinar a los dueños y destruir las propiedades.
La respuesta gubernamental a dicho movimiento llegó a suponer la ejecución de dieciocho ludistas en 1813.
A partir de 1817 el movimiento empezó a decaer, pero se continuó en el campo inglés en los años 1830 y se extendió a otras regiones del continente europeo, donde la Revolución industrial estaba adquiriendo relevancia.
A pesar de todo, al ser un movimiento ilegal con una base ideológica poco definida, el movimiento obrero fue desplazándose hacia cauces más estructurados que culpaban ya no a la máquina sino al propietario. Forjándose así las organizaciones obreras, los primeros sindicatos.
A finales del siglo XX, en plena era digital, surgió un movimiento conocido como neoludismo, que se opone a la inteligencia artificial y todo avance científico que se apoye en la informática. Reconoce que no sólo los empresarios son los explotadores sino que es la forma en que funciona la tecnología la que aliena tanto al explotador y al explotado convirtiéndose, a criterio de ellos, ambos en partes funcionales de la maquinaria tecnológica.