lunes, 5 de mayo de 2014

Crack de la Bolsa de Nueva York

El Crac del 29 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que el crac no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.
El colapso continuó durante un mes. Los economistas e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crac en los eventos económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crac coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar a apartarse del patrón oro.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente." La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000 trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.
En los días previos al Jueves Negro, el mercado estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.
Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.
Después del crac, el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente, alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800, no retornó a niveles previos a 1929 sino hasta 1954,
Cualquiera que compró acciones a mediados de 1929 y las mantuvo vio la mayor parte de su vida adulta pasar antes de poder recuperarse.

Mein Kampf.


MI LUCHA.
Mi lucha (en alemán: Mein Kampf) es un libro escrito por Adolf Hitler, combinando elementos autobiográficos con una exposición de ideas propias de la ideología política del nacionalsocialismo. La primera edición fue lanzada el 18 de julio de 1925.

 HISTORIA.

Hitler comenzó a escribir el libro en la prisión de Landsberg, en el verano de 1924. Hitler se encontraba allí después de haber sido condenado a cinco años de prisión, por haber planificado y ejecutado el fallido Golpe de Múnich. A pesar de su condena, Hitler contaba con trato preferencial y recibía visitas de admiradores y regalos. Cuando Rudolf Hess regresó de Austria, fue enviado a Landsberg por haber participado en el golpe, y se convirtió en el copista de Hitler, quien le empezó a dictar el libro.
Hitler había titulado el libro Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía, pero Max Amann, coordinador de las publicaciones nazis, lo convenció de reducirlo a Mi lucha. Amann había esperado que Hitler escribiera su autobiografía y que se enfocara en el golpe de Múnich, evento que había hecho famoso a nivel nacional al Partido Nazi, y que probablemente sería atractivo para los lectores; pero Hitler apenas realizó una mención de este episodio. En el libro, Hitler evita el tema alegando que las fuerzas que los reprimieron el gobierno, la policía y el ejército bávaros habían actuado de buena fe. Considerando que algunos líderes de estas fuerzas fueron asesinados o enviados a campos de concentración cuando Hitler llegó al poder, lo más probable es que haya eludido el tema para no enemistarse prematuramente con estas fuerzas políticas.
No todo el libro fue escrito en Landsberg, Hitler continuó trabajando en el primer volumen cerca de Berchtesgaden al salir de la prisión.



El crack de la Bolsa de Nueva York.


El Crack del 29 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que el crack no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.

El colapso continuó durante un mes. Los economistas e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crack en los eventos económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crack coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar a apartarse del patrón oro.

En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente." La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000 trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.

En los días previos al Jueves Negro, el mercado estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.

Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.
Después del crack, el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente, alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800, no retornó a niveles previos a 1929 sino hasta 1954.

sábado, 3 de mayo de 2014

Mein Kämpf.

Mein Kämpf. 
El libro perfila las ideas principales que el régimen alemán llevaría a término durante su gobierno. Especialmente prominente es el amor al pueblo alemán de Hitler, aceptando entre otras teorías Los protocolos de los sabios de Sion. Por ejemplo, denunciaba que el esperanto era parte de un complot judío, y argumenta sobre la vieja idea nacionalista alemana de Drang nach Osten: ('Incentiva hacia el Este') la necesidad de ganar Lebensraum ('espacio vital') hacia el Este, especialmente en Rusia.
Hitler empleaba las tesis principales del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía para ganar el liderazgo mundial. Aun así explica muchos detalles de la niñez de Hitler del proceso por el que se volvió cada vez más antisemita y militarista, especialmente durante sus años en Viena. En el segundo capítulo, escribe sobre cómo veía a los judíos en las calles de la ciudad, y entonces se pregunta: «¿Eran aquellos alemanes?».
Por lo que se refiere a las teorías políticas, Adolf Hitler describe su aversión a los que cree son los males gemelos del mundo: el comunismo y el judaísmo, y manifestaba que su propósito era erradicarlos de la Tierra. También anunció que Alemania necesitaba obtener nuevo territorio: Lebensraum. Esta tierra nueva alimentaría el «destino histórico» del pueblo alemán; esta meta explica por qué Hitler invade Europa, tanto por el este como por el oeste, antes de lanzar su ataque en la Unión Soviética.
Hitler se presentaba a sí mismo como el Übermensch, frecuentemente traducido como «superhombre», término que empleaba Friedrich Nietzsche en sus escritos, especialmente en el libro Así Habló  Zaratustra. Para Nietzsche el Übermensch es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder.
Entre las fuentes utilizadas por Adolf Hitler para escribir Mi lucha, destaca el libro El judío internacional: el primer problema del mundo(1920), del famoso industrial estadounidense Henry Ford, financiero de Hitler y admirador de sus ideas. Ford es, precisamente, el único ciudadano de Estados Unidos citado por Hitler en su libro.
Hitler comenzó a escribir el libro en la prisión de Landsberg, en el verano de 1924. Hitler se encontraba allí después de haber sido condenado a cinco años de prisión, por haber planificado y ejecutado el fallido Golpe de Múnich. A pesar de su condena, Hitler contaba con trato preferencial y recibía visitas de admiradores y regalos.2 Cuando Rudolf Hess regresó de Austria, fue enviado a Landsberg por haber participado en el golpe, y se convirtió en el copista de Hitler, quien le empezó a dictar el libro.
Hitler había titulado el libro Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía, pero Max Amann, coordinador de las publicaciones nazis, lo convenció de reducirlo a Mi lucha.3 Amann había esperado que Hitler escribiera su autobiografía y que se enfocara en el golpe de Múnich3 pero Hitler apenas realizó una mención de este episodio. En el libro, Hitler evita el tema alegando que las fuerzas que los reprimieron —el gobierno,la política y el ejército bávaros— habían actuado de buena fe. Considerando que algunos líderes de estas fuerzas fueron asesinados o enviados a campos de concentración cuando Hitler llegó al poder, lo más probable es que haya eludido el tema para no enemistarse prematuramente con estas fuerzas políticas.

No todo el libro fue escrito en Landsberg, Hitler continuó trabajando en el primer volumen cerca de Berchtesgaden al salir de la prisión.

viernes, 2 de mayo de 2014

El crack de la Bolsa de Nueva York


El CRACK DE LA BOLSA. 

El crack del 29, fue una la mayor crisis jamás conocida que estalló el 24 de octubre de 1929. En esta fecha la bolsa de valores de Wall Street sufrió una caída en sus precios. Esto provocó la ruina de muchos inversores, tanto grandes hombre de negocios como pequeños accionistas, el cierre de empresas y bancos. Esto conllevó al paro a millones de ciudadanos. Pero el problema no solo quedó en Nueva York, esto se trasladó a casi todos los países del mundo como un efecto dominó. Afectó tanto a países desarrollados como a los que estaban en vías de desarrollo. Europa se estaba recuperando de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, entonces su situación empeoro. Lo que comenzó como un simple descenso de las cotizaciones en la bolsa de Nueva York, en el otoño de 1929, se convirtió, en poco tiempo, en la mayor crisis de la historia del capitalismo


LA EXPANSIÓN DE LA CRISIS. 

Como EEUU era la primera potencia mundial (a nivel político y económico) y como la economía europea estaba ligada a la de EEUU, la crisis se difunde a través de diferentes mecanismos de fusión: los productos americanos descienden de precio, las empresas de otros países no pueden competir con ella, retrocede la demanda de EEUU sobre productos de otros países, los bancos de EEUU retiraron capitales y cierran la concesión de préstamos. En los países más afectados como Alemania y Austria EEUU retira los préstamos que se habían concedido con el Plan Dawes. En Alemania el déficit se disparó, el paro llego a afear al 40% de la población. Se cerró la bolsa. En Inglaterra se hunden las explotaciones, desciende la producción industrial. La libra de devalúa. En Francia bajan sus exportaciones, se ven sin las reparaciones de guerra que Alemania debía pagarle. En otros países se vieron también afectados porque vendían materias primas a EEUU o países europeos como Brasil, Chile, Australia… 

EFECTOS DE LA CRISIS. LA GRAN DEPRESIÓN.



La sobreproducción, la falta de dinero y la caída del consumo hicieron que en pocos meses la crisis de la Bolsa acabó afectando a todos los sectores de la economía. El sistema bancario fue uno de los primeros afectados debido a que, por un lado, el hundimiento bursátil hizo que los deudores no pudieran resolver sus préstamos, y por otro los bancos habían aceptado acciones de la Bolsa como garantía de los prestamos. El miedo a la quiebra de los bancos asustó a la población, que acudió masivamente a retirar sus cuentas pero las entidades no pudieron reponer los depósitos bancarios por falta de recursos. Todo ello desató la crisis bancaria: más de 4000 bancos quebraron y desaparecieron, millones de familias se arruinaron y miles de estadounidenses perdieron todo. Los bancos redujeron la concesión de créditos para la industria y el consumo, esto agravó aún más la coyuntura. El pesimismo y la falta de confianza comportaron una reducción de las inversiones industriales, se dudaba de que los productos a fabricar pudieran tener comprador. La ruina de los inversores bursátiles y la disminución del crédito provocaron el descenso del consumo que agravó la sobreproducción. Los stocks aumentaron de manera considerable y los precios disminuyeron. 

El subconsumo y la caída de las inversiones indujeron la crisis industrial, habían desaparecido más de 100.000 empresas y la producción industrial se había reducido en un 40%. La caída de la actividad industrial supuso un gran aumento del desempleo, afectaba a 12 millones de trabajadores. La depresión tuvo unas graves consecuencias sociales y la pobreza se extendió, muchos obreros y campesinos se vieron en el paro con unas miserables condiciones de vida, sin hogar y dependiendo de las ayudas del Estado o de la caridad. Buena parte de la clase media perdió sus ahorros y negocios y tuvo que proletarizarse. El desempleo agravó aún más la contracción de la demanda: millones de parados dejaron de consumir y los que conservaban el empleo temían perderlo, por lo que redujeron también su consumo para ahorrar. Al disminuir la demanda, descendió la producción industrial y agraria. La crisis nutria a la crisis.


INFORMACIÓN SACADA DE:

jueves, 1 de mayo de 2014

Mein Kämpf

Mi lucha (en alemán: Mein Kampf) es un libro escrito por Adolf Hitler, combinando elementos autobiográficos con una exposición de ideas propias de la ideología política del nacionalsocialismo. La primera edic
El libro perfila las ideas principales que el régimen alemán llevaría a término durante su gobierno. Especialmente prominente es el amor al pueblo alemán de Hitler, aceptando entre otras teorías Los protocolos de los sabios de Sion. Por ejemplo, denunciaba que el esperanto era parte de un complot judío, y argumenta sobre la vieja idea nacionalista alemana de Drang nach Osten: ('Incentiva hacia el Este') la necesidad de ganar Lebensraum ('espacio vital') hacia el Este, especialmente en Rusia.
Hitler empleaba las tesis principales del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía para ganar el liderazgo mundial. Aun así explica muchos detalles de la niñez de Hitler del proceso por el que se volvió cada vez más antisemita y militarista, especialmente durante sus años en Viena. En el segundo capítulo, escribe sobre cómo veía a los judíos en las calles de la ciudad, y entonces se pregunta: «¿Eran aquellos alemanes?».
Por lo que se refiere a las teorías políticas, Adolf Hitler describe su aversión a los que cree son los males gemelos del mundo: el comunismo y el judaísmo, y manifestaba que su propósito era erradicarlos de la Tierra. También anunció que Alemania necesitaba obtener nuevo territorio: Lebensraum. Esta tierra nueva alimentaría el «destino histórico» del pueblo alemán; esta meta explica por qué Hitler invade Europa, tanto por el este como por el oeste, antes de lanzar su ataque en la Unión Soviética.
Hitler se presentaba a sí mismo como el Übermensch, frecuentemente traducido como «superhombre», término que empleaba Friedrich Nietzsche en sus escritos, especialmente en el libro Así habló Zaratustra. Para Nietzsche el Übermensch es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder.
Entre las fuentes utilizadas por Adolf Hitler para escribir Mi lucha, destaca el libro El judío internacional: el primer problema del mundo (1920), del famoso industrial estadounidense Henry Ford, financiero de Hitler y admirador de sus ideas.[1] Ford es, precisamente, el único ciudadano de Estados Unidos citado por Hitler en su libro.
ión fue lanzada el 18 de julio de 1925.
El libro fue publicado en dos tomos. El primero apareció el 18 de julio de 1925, titulado «Retrospección»; el segundo tomo, aparecido en 1928, llevó por título «El movimiento nacionalsocialista».
Capítulos del 1º tomo
CapítuloTítulo
IEn el hogar paterno
IILas experiencias de mi vida en Viena
IIIReflexiones políticas sobre la época de mi permanencia en Viena
IVMúnich
VLa Guerra Mundial
VIPropaganda de guerra
VIILa revolución
VIIILa iniciación de mi actividad política
IXEl Partido Alemán de los Trabajadores
XLas causas del desastre
XILa nacionalidad y la raza
XIILa primera fase del desarrollo del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores
Capítulos del 2º tomo
CapítuloTítulo
IConcepción del mundo y partido
IIEl Estado
IIISúbditos y ciudadanos
IVLa personalidad y la concepción racista del Estado
VConcepción del mundo y organización
VINuestra lucha en los primeros tiempos, la importancia de la oratoria
VIILa lucha contra el Frente Rojo
VIIIEl fuerte es más fuerte cuando está solo
IXIdeas básicas sobre el objetivo y la organización de la SA
XLa máscara del federalismo
XIPropaganda y organización
XIIEl problema de los sindicatos obreros
XIIILa política aliancista de Alemania después de la Guerra
XIVOrientación política hacia el Este
XVEl derecho de la legítima defensa

En los años posteriores y actualmente estos dos volúmenes han sido publicados en un solo libro
Fuente: The rise and fall of the Third Reich; a history of Nazi Germany








Hitler comenzó a escribir el libro en la prisión de Landsberg, en el verano de 1924 se encontraba allí después de haber sido condenado a cinco años de prisión, por haber planificado y ejecutado el fallido Golpe de Múnich. A pesar de su condena, Hitler contaba con trato preferencial y recibía visitas de admiradores y regalos.[2] Cuando Rudolf Hess regresó de Austria, fue enviado a Landsberg por haber participado en el golpe, y se convirtió en el copista de Hitler, quien le empezó a dictar el libro.
Hitler había titulado el libro Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía, pero Max Amann, coordinador de las publicaciones nazis, lo convenció de reducirlo a Mi lucha.[3] Amann había esperado que Hitler escribiera su autobiografía y que se enfocara en el golpe de Múnich, evento que había hecho famoso a nivel nacional al Partido Nazi, y que probablemente sería atractivo para los lectores;[3] pero Hitler apenas realizó una mención de este episodio. En el libro, Hitler evita el tema alegando que las fuerzas que los reprimieron —el gobierno, la policía y el ejército bávaros— habían actuado de buena fe. Considerando que algunos líderes de estas fuerzas fueron asesinados o enviados a campos de concentración cuando Hitler llegó al poder, lo más probable es que haya eludido el tema para no enemistarse prematuramente con estas fuerzas políticas.[3]
No todo el libro fue escrito en Landsberg, Hitler continuó trabajando en el primer volumen cerca de Berchtesgaden al salir de la prisión.

La lista de Shindler Achwitz

La lista de Schindler es una película estadounidense biográfica de 1993 dirigida por Steven Spielberg. La película cuenta la historia de Oskar Schindler, un empresario alemán que salvó la vida de alrededor de 1100 judíos polacos durante el Holocausto. Está basada en la novela El arca de Schindler (Schindler's Ark), escrita por Thomas Keneally. Fue protagonizada por Liam Neeson (como Schindler), Ralph Fiennes (como oficial de las SS Amon Leopold Goeth), y Ben Kingsley (el contable de Schindler, Itzhak Stern). La película ganó siete premios Oscar, incluido el de mejor película, el de mejor director y el de mejor banda sonora; también ganó 7 Premios BAFTA y 3 Globos de Oro.
Se relata la historia de un empresario de origen alemán, Oskar Schindler (interpretado por Liam Neeson), miembro del Partido Nazi quien acababa de llegar a Cracovia. Inicialmente se aprovecha de la situación en Polonia (recientemente invadida por el ejército nazi) para crear una fábrica de artículos de cocina, y para ello llega a un acuerdo con el director de un campo de trabajos forzados para usar mano de obra judía proveniente del ghetto de Cracovia, la opción de trabajo más económica disponible. Schindler depende de su contable judío, Itzhak Stern (interpretado por Ben Kingsley).
Pero pronto, Oskar intenta ayudar a sus trabajadores impidiendo que vayan a los campos de concentración o de exterminio. Para ello, tiene que comprar a los judíos para salvarlos de su cruel destino en aquella época.

Sinopsis[editar]

Inicio de la Película[editar]

En la oscuridad, se encienden un par de velas, en una tranquila tarde, mientras una familia judía bendice el sabbat. La escena en color, hace énfasis poco a poco en el par de velas, que mientras se consumen se desvanece el color, quedando poco a poco en blanco y negro. Al momento en que las velas se consumen por completo, el humo de la mecha asciende ,( entra el color blanco y negro que durará el resto de la película salvo una excepción, en el abrigo de una niña del guetto )y da lugar a una imagen de un tren recién llegado a una estación al aire libre.
Es septiembre de 1939 y ha pasado tan sólo una semana desde que las tropas alemanas han entrado marchando con victoria a Polonia. Miles de judíos de Cracovia reciben la orden de que deben registrarse junto a sus familias en un censo que dicta el Gobernador General del Reich, Hans Frank. Oskar Schindler es un hombre alemán, joven y enigmático, a quién por primera vez vemos (sin ver aún su rostro) en un pequeño apartamento, escuchando la melancólica canción húngara "Gloomy Sunday", lleno de maletas, algunas sin abrir, lo que muestra que es recién llegado a Cracovia, mientras fuma, bebe y prepara sus mejores y más elegantes ropas, enormes fajos de dinero y finalmente un enorme y dorado alfiler con la esvástica, el emblema del partido Nazi, del cual él es miembro.
Logra entrar a un elegante restaurante polaco, mientras se escucha el tango "Por Una Cabeza" de Carlos Gardel, gracias a que sobornó al camarero en la puerta con dinero para dejarlo entrar. El camarero, llamado Martin, le pregunta a su compañero, Jerzy, si sabe quién es el altivo y enigmático caballero que acaba de entrar, a lo que Jerzy responde que no sabe. Mientras tanto, Schindler fumando un cigarrillo con estilo galante, con su mirada, examina el lugar y a las personas, a las mujeres hermosas, a las que les dirije sonrisas coquetas, y sobre todo a los oficiales de las SS, fijándose en sus rangos, buscando los más altos puestos con el objetivo de entablar "amistad" con ellos. Acto seguido, Schindler, ve a Rolf Czurda, un oficial nazi de las SS con su novia y un subordinado en una mesa; Schindler levanta su mano mostrando algunos billetes, se acerca Jerzy y Schindler le pide que les envíe una botella de su parte. "Muy bien, señor- dice Jerzy, algo intimidado por semejante hombre- ¿Y quién les digo que la envía?" A lo que Schindler responde con serenidad "Dígales que es de parte mía", y es así como Jerzy lleva una botella a la mesa de Czurda, éste, algo extrañado, pregunta a su novia Agnieszka y a su subordinado si conocen al misterioso hombre que les ha invitado. Czurda ordena a su subordinado que averigüe quién es, el subordinado llega y es invitado por Schindler a quedarse, y Czurda, que ha intentado cortejar a su novia, se interrumpe por la sorpresa de ver que su subordinado ha sido también encantado por Schindler, y lejos de cumplir la misión de averiguar quién es, ahora está sentado a su mesa conversando con él. Algo molesto y dispuesto a terminar con esto, Czruda le dice a su novia que le espere, y se levanta determinado a increpar a Schindler, sin embargo, apenas está a unos pasos de distancia de la mesa de Schindler cuando este, sonriendo, más erguido y alto que Czurda, le saluda cortésmente y le cuestiona por qué deja a una hermosa mujer sola en una mesa, camina hacia Agnieszka y la toma del brazo, besándole la mano e invitando a Czurda a su mesa y a un trago de vodka. El confundido Czurda finalmente sonríe fascinado por su nuevo camarada. Mientras la noche avanza, Schindler, contemplando con deleite a algunas bailarinas polacas de cabaret, le entrega a Jerzy un nuevo rollo de billetes, con tal de llenar su mesa de los mejores banquetes que tengan. Más mesas se suman a la de Schindler, oficiales de las SS, SD y las bailarinas, así como algunas mujeres y miembros del partido, entre ellos Czurda y Hermann Toffel, que se burlan de los judíos que han tomado la recién dada orden de portar la banda con la estrella de David, como una oportunidad para hacer negocios, y se burlan también de la tendencia de los judíos a escapar siempre de las tormentas. Schindler, se asegura de que a nadie le falte comida y bebida, y no pasa mucho para que todos estén riendo, adorándole como el alma de la fiesta. Más personas se suman a la mesa, tentados por el hecho de que nadie en la fiesta la está pasando mejor que los que están con Schindler. Momentos después, todos están algo ebrios, cantando alegremente, mientras Schindler, liderando el canto, igual de alegre se conserva sobrio, a pesar de haber bebido igual o tal vez más que todos sus invitados. En ese momento, llega el Oberführer Julian Scherner con su esposa, se sientan a la mesa diagonal, y Scherner no tarda en llamar a Martin para preguntar quién es ese hombre del que emana toda la diversión, y Martin, ahora le responde con gran entusiasmo: "¡Es Oskar Schindler!". Scherner, intrigado, fija su mirada en él.
Una fotógrafa comienza a sacarle fotos a Schindler con todos los del restaurante, sonrientes: Czurda, que bloquea a Agniezka con tal de salir más cerca de Schindler, las bailarinas, los oficiales, todos sonrientes, ninguno quiere perderse la oportunidad de una fotografía con él. Finalmente, Julian Scherner y su esposa acaban por compartir la diversión, junto a Schindler, que ha tenido victoria en entrar al círculo de aristocracia Nazi, y que ahora no dudará en usar tal ventaja para su beneficio propio.