domingo, 17 de noviembre de 2013

La Revolución Neolítica.

Se denomina neolitización o revolución neolítica a la primera transformación radical de la forma de vida de la humanidad, que pasa de ser nómada a sedentaria y de economía recolectora (caza, pesca y recolección) a productora (agricultura y ganadería).
Este proceso tuvo lugar hace más de 9 mil años (VIII milenio a. C.) como respuesta a la crisis climática Holoceno, tras la última glaciación. En primer lugar afectó a la amplia zona que, debido a su apariencia en el mapa, ha recibido el nombre de creciente fértil o media luna fértil: incluye desde la parte egipcia del Valle del Nilo hasta Mesopotamia (el territorio entre los ríos Tigris y Éufrates), pasando por la franja costera del Levante mediterráneo y la región montañosa del sureste de la actual Turquía. Dentro de ella, los lugares donde se han encontrado las pruebas arqueológicas más antiguas de neolitización no son precisamente las llanuras aluviales de los grandes ríos, sino yacimientos situados en una zona más estrecha en torno a ellos (Jericó o Chatal Huyuk).
Algo más tarde se produjeron cambios similares en la India (ríos Indo y Ganges) y en el Extremo Oriente (ríos Huang He y Yangtze en China). La difusión por el resto del Viejo Mundo (Europa, Asia, África) se produjo por difusión de estos primeros focos, aunque en algunas zonas se produce localmente la domesticación de animales o plantas autóctonas. De forma autónoma se produce la revolución neolítica en América, con los focos mesoamericano y andino. La difusión de la agricultura y la ganadería por Oceanía en algunos casos es simultánea a la ocupación humana (las migraciones de las islas del Pacífico eran tanto de los grupos humanos como de sus cultivos y ganado) y en otros los usos del suelo continuaron siendo muy arcaicos hasta la llegada de los europeos (aborígenes australianos, en su mayoría cazadores-recolectores, cuya ocupación del continente es muy antigua, quizá desde hace 40.000 años).

Economía neolítica
Marcados por la desaparición de las sociedades de cazadores-recolectores, para aparecer un nuevo tipo de sociedad, que era productora de sus alimentos. Desaparecen las sociedades predadoras de la naturaleza, las que toman lo que ésta les ofrece, en forma de caza, pesca o recolección, sin ofrecer nada a cambio, y aparecen las sociedades productoras de alimentos, esencialmente de ganaderos y agricultores.
De esta forma el cambio vendría propiciado por la aparición de la ganadería y la agricultura, o sea de las sociedades productivas.
Creencias religiosas
Durante el Paleolítico el hombre creyó en la influencia del espíritu del animal en la vida del hombre = totemista. Estas creencias se dan porque el hombre es cazador y vive de la caza. Tienen creencias animistas (pinturas rupestres) el animal es el ser sagrado.
En el Neolítico aparece la cultura de los hombres agricultores que viven de la tierra (cosechas).
Adoran la fertilidad de la tierra, “Diosa-Madre” = diosa de la fertilidad de la tierra, también representa el ciclo del vegetal (muere y reaparece la tierra es improductiva en invierno y después es productiva). Los hombres de finales del Neolítico adoran a la naturaleza: tierra, sol, agua, ríos, montañas, mares, son dioses en las primeras civilizaciones, es decir las religiones son animistas.

Aquí dejo una imagen en la que se recogen varios aspectos importantes de la vida y la economía del neolítico:
 
 
Bibliografía:

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